lunes, 24 de mayo de 2010

La tarantela origen de su nombre

tarantella
Tarantela Tarantela,
tarantela tómame de la cintura
y dame vueltas y más vueltas,
un paso hacia atrás y todo da igual.
Tarantela, tarantela,
mueve la cintura
y también las caderas
tarantela, tarantela.


 

La tarantela es un baile popular del sur de Italia. Al ritmo de un marcado compás, sus vivos movimientos funcionan como galanteo entre parejas, acompañadas de castañuelas y de panderetas. Sin embargo, su origen resulta curioso y hasta una tragicomedia.
Resulta que en la Edad Media, en los siglos XI y XII, en la ciudad sureña de Tarento, abundaban las tarántulas, arácnidos muy temidos por la población.
La leyenda cuenta que muchas personas resultaban víctimas de mordeduras de tarántulas, lo que provocaba, en principio, un pequeño dolor, pero a medida que el tiempo pasaba, se volvía peor hasta el punto de sufrir problemas respiratorios y convulsiones. Luego llegaba un ataque de locura e histeria en el cual los enfermos lloraban, gritaban, saltaban y se sacudían. Si la víctima era atendida a tiempo, perecía.
A este mal existía un antídoto muy particular: moverse frenéticamente durante mucho tiempo para así liberar las toxinas del veneno en el sudor. Estos movimientos espasmódicos comenzaron a ser tan frecuentes en la población que los músicos no vacilaron en componer piezas musicales que acompañase a los enfermos. El tratamiento podía durar de 3 a 4 días, con descansos de 4 horas aproximadamente.
Hoy en día se sabe que la mordedura de una tarántula puede provocar dolor pero nunca esa clase de efectos convulsivos como los que manifestaban los legendarios habitantes de Tarento. De hecho, su veneno sólo es mortal para los insectos de los que se alimenta. Por eso se cree que cuando una persona mordida moría, en realidad había sido picada por otra especie de araña realmente mortal, como la “viuda negra”, o por una fuerte infección en la herida. Pero desde ya que el miedo de haber sido atacados por la difamada tarántula los hacia caer presos de la histeria colectiva. Los pobres ciudadanos de Tarento se salvaban con o sin baile.
En cuanto al baile, conocido en aquel entonces como la Danza de la Tarántula, fue poco a poco logrando su autonomía hasta que quedó establecido con un ritmo muy rápido de seis por, al compás de 3/8 o 6/8, lo mismo puede valer las jotas aceleradas, los fandangos o las folias. El nombre es el diminutivo que recibe en italiano la palabra “tarántula”: Tarantella.

Tarantela

Origen de la Tarantela
Taranto, Apulia, Italia Al ritmo de un marcado compás, sus vivos movimientos funcionan como galanteo entre parejas, acompañadas de castañuelas y de panderetas.
Fue el baile en boga entre los siglos XIV y XV, en Nápoles y elevado al nivel de danza de la Corte. Sin embargo, pese al tiempo transcurrido, el cultivo de este por generaciones de italianos y su permanencia con esperanza en muchas regiones del mundo; ha cobrado una importancia significativa de estimulo y aliento para el desempeño de actividades, tanto en la agricultura, ganadería y otras. Así, se aprecia en sus vivencias y testimonios, lejos de la Patria y obligados por la guerra y oportunidades de trabajo en América, a constituir una nueva sociedad, con sus respectivos aportes y conocimientos en otras naciones, como: Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, por citar algunas.-Son los músicos quienes al fragor del uso de sus instrumentos tales como: Acordeón, pandereta, mandolina, clarinete y batería; confirman esa fuerza, nostalgia y sensibilidad, tras la afirmación de sus tradiciones y recuerdos. 

Hace unos días fui al Teatro Español de mi ciudad a un recital de coros. Entre los coros de varios países estaba el Italiano, Español, chileno, de Santa Rosa, etc. El espectáculo comenzó con el coro local, luego siguió el coro de los Pirineos, bastante bien, también fue el turno para el coro de la Alianza Francesa de Santa Rosa, que casi me duermo, pero cuando ya mis ojos hacían fuerza para permanecer abiertos, anuncian al coro de los italianos. Puedo asegurar que si no hubiésemos estado en un lugar con butacas, toda la gente se ponía a bailar. Que alegría, todo se invadió de energía positiva, no podíamos dejar de hacer palmas y reírnos, todo era simple, colorido, buena onda. La gente pedía otra y otra, no les puedo contar como me quedaron las manos de palmear.
Por esa  razón este baile está aquí, en honor a ese País tan maravilloso, tan alegre y trabajador, son tan demostrativos, que les puedo decir son parte de nuestros orígenes por lo tanto nosotros somos así, viserales, calientes, alegres y románticos.